Prefacio: Amarga hiena de la angustia, macabra hacedora
de mi astucia, y de mi torpeza, Frágil estertor que mi llanto quiebra, un
caldero con cenizas que mi viento vuela.
La culpa sobre el margen de mi hastío.
Es un germen más sombrío que un azote de mil
látigos.
Luces del camino, futuros enigmáticos.
sangro sobre el tajo que me trajo tu dolor
Sobresalgo el ciclo trágico, el hito divisorio
de quién soy y quién he sido.
corrijo tanto al zafio que mi sabio verbo se
volvió prohibido
En sobres sobrescribo ensombrecidos gritos
nítidos.
Tengo un bote inmóvil en el mar de mis
caprichos
Tengo un poste inútil frente al callejón de
los vampiros
Debilito al rito mientras piso vidrios sobre enjambres que aborrezco.

No hay comentarios:
Publicar un comentario