Recuerdo cuando me mirabas...
Me mostrabas cada parte de tu farsa, cada rastro de tu alma que me ocultabas.
Hacíamos la guerra y la cama armada.
El deseo etílico y el amor patético, sádico.
Nos poníamos canciones para comunicarnos
El silencio nos gritaba demasiado alto
La rápida lentitud destrabo la puerta de salida.
Muerto. Viendo como todos Vivian.
A la deriva huyo errante, es tuyo el merito del vértigo de querer quedarme.
¿Perderte o encontrarte?
Ese es mi interrogante..
A veces cuando cae la noche necesito contactarte.
Porque de mañana es tarde y de tarde ya es demasiado.
Mi precoz venganza pesó mas que tu hostigamiento infame, pensé que vaciándome, podría llenarte.
¡que delirante! Si el vaso tiene tope, y yo una ira inagotable. Eras injusta y tu discurso aberrante. Pero nunca cambiaste de lealtades, esperaste un compromiso responsable y yo prometiendo nimiedades.
No se toman decisiones presionado por debacles.
Querías que deje de fumar, luego lo aceptaste, ahora fumo solo con el humo te asfixiaste.
No todos saben de mi trastorno bipolar, a vos te conté primera. Y primera en olvidar.
Sin embargo dispare donde dispare mi consciencia yo te extraño igual.
No quiero que me recuerden lo que soy, quiero que se olviden de lo que fui, cito ese verso de un desconocido mientras asimilo el duelo que le duele a este dolido.
No quiero que te quedes con lo que te mostré, quiero mostrarte que me quiero quedar. No necesito conocer lo que sos, necesito mostrarte mi verdadero yo.
Tu fantasía son 6 hombres, la mía 2 mujeres. Una es la que fuiste y la otra es la que eres.
Yo cargo con 2 cruces, mi desastrosa situación actual y la otra es la que me acabo de inventar.
Un fatídico romance glorioso que jamás renacerá.