lunes, 31 de enero de 2022

Manos del castigo

La dádiva divina se me entrega siempre y cuando tenga una soga negra bien ajustada en el cuello,
y anacondas apretando mis extremidades.

En esa situación no hay nada más sabio que integrar la crisis, escardar las bacterias que pudren tu esencia del manantial del espíritu.

El sufrimiento es la prolongación artificial del dolor natural. Uno es esencial para contrastar la propia verdad interna. El otro es un engaño del cerebro débil que no supo resiliar.

La verdad se asoma cuando se contrastan extremos, hay que permanecer atentos, monitorear el contexto, tenemos que aprender a aprender, aprender a enseñar, enseñar a aprender y enseñar a enseñar.

Simples palabras pero conceptos complejos cómo todo lo realmente valioso.

Mis manos del castigo reeducadas para la nutrición.









domingo, 16 de enero de 2022

Declaraciones desordenadas

Un trueno impacta en mi cabeza
En esta noche fresca y lluviosa.
Llueve ácido, agua sucia y mercurio no rota.
No es lo mismo ser humano que ser persona.

Balbuceos de fuego mentales, que me inquietan.
Experiencias de futilidad, si medito tengo visiones grotescas.
Mi resiliencia es un torpe andén. 
Ahogado en recuerdos, que me perforan
Un ataque de pánico justo cuando estoy en el fondo del mar.
Mi perspectiva ahora es una ventana rota

El Destello de un relámpago alumbra el cielo oxidado.
Caudales de agua se bifurcan para asfixiar la espuma de la ruidosa sobrecarga cerebral.
Encolerizado le exijo a neptuno protección.

La libertad es una constante esclavitud, 
si no se combate la ignorancia, 
mancha de mugre que todo lo pudre, 
hasta supurar estupidez por la garganta.

A veces se goza del saber sintiendo y no pensando, viviendo sin estar especulando.

El gran paso al éxito es abrazar tu último gran fracaso.
















Caída de la mascara: Final de la etapa negra

  Prefacio: Amarga hiena de la angustia, macabra hacedora de mi astucia, y de mi torpeza, Frágil estertor que mi llanto quiebra, un caldero ...