(Prefacio) :
Mi transformación impuntual nunca llegó tarde
El fin de la corazada de odio que desarmo a Marte.
Y solo estaba siendo juzgado por mi propia sombra.
Y solo estaba siendo asechado por mi propia mentira.
...
Culminó el senecto ciclo
Sin inyección de anestesia
Mi vergüenza, mi culpa y mi pena,
Formaron un ciclón.
Mi estertor es un temblor de angustia
Un mangual de desengaño
Demolió mi falsa identidad
Dando orígen a mi verdadera astucia.
El fin de la agresión, fue agrio.
Inequívoco signo de óbito existencial:
Un jaculatorio fulgor en mi zona abisal
Emitió lumbre a mi desencuentro circunstancial.
Escondido en mi densidad vegetal, me di a luz.
