miércoles, 25 de noviembre de 2020

Rosa de plastico

 Hay estados de dubitación que me llevan al vértigo. 

la cólera desvirtúa la fragilidad, como un látigo agridulce que azota a la vez que restaura. Y la herida resultante despierta al esclavo de la tortura. chispas de brillantes sombras desdibujan la ridiculez y en consecuencia la torpeza merma.

surgen reminiscencias de independencia.

hasta el vicio pierde poder y la mente no cede, el cuerpo se sostiene como un silo.

desaparece toda debilidad.

emerge un descontrol áurico de oscuridad.

una mirada filosa extrae verdades de los débiles y los misterios salen a la luz y no aturden, la voluntad fluctúa entre el daño y la búsqueda de poder, la ansiedad muta en convicción, el delirio en intuición, el sexo en obsesión.

 El miedo termina.

la ira se burla del pánico y todos los fantasmas anidados. una instancia de dolor convertida en placer. restar fatalidad al trauma lo disfraza de conquista.

marchitándome mirándote a los ojos es perversión. y la prueba auto infligida es probar la consecuencias de renegar de la dualidad omnipresente. 

al lado tuyo explotarían mil obsidianas, incluida la de mi pecho.

estas perdida y asustada y yo tengo ojos en la espalda. ¿Pero quien arrojara primero la espada a la consciencia del otro? ¿regalando una flor de plástico camaleonizada de una lealtad que se cae a pedazos?

un afecto impuro que disimula la culpa y revive el pesado pasado que se divide en traición y lujuria.



No hay comentarios:

Publicar un comentario

Caída de la mascara: Final de la etapa negra

  Prefacio: Amarga hiena de la angustia, macabra hacedora de mi astucia, y de mi torpeza, Frágil estertor que mi llanto quiebra, un caldero ...